De repente empecé a correr por la cuerda floja.
Corrí dando zancadas, impulsada por los latidos desaforados de una ansiedad distinta...
A cualquiera podría parecerle una absoluta inconsciencia pero yo me dí cuenta que no existen los límites de velocidad sobre la cuerda y que tanto o más peligroso que correr es quedarse quieta.
Recordé el consejo de una amiga en un momento en el que yo deseaba muy genuinamente que algo aconteciera. Dijo "Salta y la red aparecerá!" y ahí nomás dejé de nomadear. Aparecieron mi cama, mi mesa, mis cosas y el sol entrando por mi ventana.
Algo así sería eso de tener una "corazonada". Otra de las palabras que me regalaste mientras yo aún caminaba por los bordes...
Así que decidí que voy a corazonear todo este tramo incierto mientras me corren verborrágicos los dedos por el teclado cada vez que te siento conectar.
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lunes, 1 de agosto de 2016
sábado, 23 de julio de 2016
Desvelo
Alguien escribe una palabra y alguien la lee...
NO!
Alguien escribe una palabra y alguien la recibe con todo el pecho...
Y la palabra la penetra.
-Dame más! Cuántas palabras tenés ahí?
-Tengo todas las palabras de los libros que aún no leíste... te las puedo dar sólo si caminás por el borde...
Ella piensa... "Me tiro al abismo como en ese sueño en el que me despierto con el ruido de todos mis huesos sonando contra el suelo... o me limito a caminar por este único y delgado espacio que tengo habilitado? " ... Lo intenta, camina con esos pies pequeños que bien podrían ser de alguien 20 años menor, pero que ya tienen la experiencia de varios vértigos y varias caídas.
Avanza... y él dice "PERFUME", entonces el borde se hace aún más delgado. Ella le dice que "palabra" y "perfume" son de la misma familia, y logra avanzar unos cuantos pasos:
-"Voy a llenar con ese perfume este silencio, sólo para hacerte presente a pesar de tu ausencia"
... apoya sus pies, sin mirar, en alguna parte del terreno que aún siente firme y continúa avanzando con los ojos cerrados.
NO!
Alguien escribe una palabra y alguien la recibe con todo el pecho...
Y la palabra la penetra.
-Dame más! Cuántas palabras tenés ahí?
-Tengo todas las palabras de los libros que aún no leíste... te las puedo dar sólo si caminás por el borde...
Ella piensa... "Me tiro al abismo como en ese sueño en el que me despierto con el ruido de todos mis huesos sonando contra el suelo... o me limito a caminar por este único y delgado espacio que tengo habilitado? " ... Lo intenta, camina con esos pies pequeños que bien podrían ser de alguien 20 años menor, pero que ya tienen la experiencia de varios vértigos y varias caídas.
Avanza... y él dice "PERFUME", entonces el borde se hace aún más delgado. Ella le dice que "palabra" y "perfume" son de la misma familia, y logra avanzar unos cuantos pasos:
-"Voy a llenar con ese perfume este silencio, sólo para hacerte presente a pesar de tu ausencia"
... apoya sus pies, sin mirar, en alguna parte del terreno que aún siente firme y continúa avanzando con los ojos cerrados.
sábado, 12 de marzo de 2016
Dejamos acá por hoy
Qué significará tener sueño dentro de un sueño?
Qué querrá decir que al abrir la puerta de tu habitación de la infancia encuentres durmiendo en tu cama al chico que te gusta a los 34 años?
lunes, 7 de diciembre de 2015
Mirame
Te miro entre lapsos que escapan a mi propia voluntad y consciencia de mirarte...
te miro esperando una respuesta...
como si de tanto mirarte de repente tuviera una epifanía y viera con claridad la solución al aspecto más irresuelto de mi vida,
pero no distingo si tu mirada de regreso es un silencio vacío o un ruido totalmente ensordecedor...
No me decís NADA y yo insisto en mirarte.
Te miro como quien mira todas las noches el cielo para ver una estrella fugaz...
De a ratos no duermo por mirarte
y me doy cuenta de que sos mi mejor escapatoria...
Te miro para saber si alguien me quiere... y lucho conmigo misma porque en el fondo sé que es todo una gran mentira.
Te toco con el índice, te miro una vez más con esa mezcla extraña de resignación y esperanza en los ojos vidriosos por haberte mirado tanto...
Me decís que ya son las seis y media, y que no hay ninguna novedad.
Yo te llevo a mi pecho y prometo no volver a mirarte al menos por unas horas.
Emitís un leve sonido:
Te estás por quedar sin batería otra vez
te miro esperando una respuesta...
como si de tanto mirarte de repente tuviera una epifanía y viera con claridad la solución al aspecto más irresuelto de mi vida,
pero no distingo si tu mirada de regreso es un silencio vacío o un ruido totalmente ensordecedor...
No me decís NADA y yo insisto en mirarte.
Te miro como quien mira todas las noches el cielo para ver una estrella fugaz...
De a ratos no duermo por mirarte
y me doy cuenta de que sos mi mejor escapatoria...
Te miro para saber si alguien me quiere... y lucho conmigo misma porque en el fondo sé que es todo una gran mentira.
Te toco con el índice, te miro una vez más con esa mezcla extraña de resignación y esperanza en los ojos vidriosos por haberte mirado tanto...
Me decís que ya son las seis y media, y que no hay ninguna novedad.
Yo te llevo a mi pecho y prometo no volver a mirarte al menos por unas horas.
Emitís un leve sonido:
Te estás por quedar sin batería otra vez
jueves, 1 de enero de 2015
Mensaje
El teléfono en la mano... y en el pecho una sensación de estrujamiento, sólo por pensar en escribirte un mensaje...
Pienso en todo el tiempo que pasó desde la vez que pude haber causado una buena primer impresión y en las circunstancias poco favorables que hicieron que cual fuera q haya sido esa impresión, no tuviera el peso suficiente para dejar una marca legible, bella o importante.
Casi dos años de esa rara vinculación entre tu liviandad y mi insistencia que no dicen NADA y dejan a la vez una pregunta que sólo puedo hacerme a mí misma.
Me enoja que esa pregunta tenga tu cara
Me frustra que esa pregunta suene con tu voz
Me decepciona no tener una respuesta para darme...
Me doy cuenta que es inútil el manojo de palabras desordenadas que hubiera podido decirte y obtener tu silencio como respuesta.
Apago el teléfono y escribo en otro lado un mensaje para mí misma: NO LO HAGAS
Pienso en todo el tiempo que pasó desde la vez que pude haber causado una buena primer impresión y en las circunstancias poco favorables que hicieron que cual fuera q haya sido esa impresión, no tuviera el peso suficiente para dejar una marca legible, bella o importante.
Casi dos años de esa rara vinculación entre tu liviandad y mi insistencia que no dicen NADA y dejan a la vez una pregunta que sólo puedo hacerme a mí misma.
Me enoja que esa pregunta tenga tu cara
Me frustra que esa pregunta suene con tu voz
Me decepciona no tener una respuesta para darme...
Me doy cuenta que es inútil el manojo de palabras desordenadas que hubiera podido decirte y obtener tu silencio como respuesta.
Apago el teléfono y escribo en otro lado un mensaje para mí misma: NO LO HAGAS
lunes, 15 de diciembre de 2014
Cartografía ciega
Yo reconozco este borde blanco indeleble sobre el que ahora estoy parada... Ya estuve antes acá... MUCHAS otras veces.
Lo que aún no entiendo es si es el mismo borde... Si es que voy caminando una especie de cornisa infinita o intento dilucidar alguna especie de territorio como si fuera el más principiante de los antiguos cartógrafos que queriendo comprender de alguna manera ese mundo que habita va y se para en el borde... (o al menos lo que considera que es el borde) y lo anota, lo dibuja y lo transita. Pareciera incluso que le gusta toparse "sorpresivamente" con ese borde como si no lo viera venir, como si no se lo esperara...
Mi borde es BLANCO, blanco papel antes de empezar a escribirle una carta a alguien, blanco lienzo antes de la primer pincelada a ese cuadro que vengo rumiando hace tiempo en mi cabeza, blanco como un fantasma al que le puedo ir asignando cada vez un nombre diferente, blanco como la parte del ojo QUE NO VE NADA...
Estoy parada acá sin poder marcar ni de casualidad este borde, ni con la torpeza de volcar un café, ni con las suelas de mis zapatos mojados un día de lluvia, ni con la tinta del marcador que no quiero destapar en vano...
Me fui lejos, conocí lugares, traspasé un montón de otros bordes de otros colores ... pero volví y este borde mío sigue estando acá sin nombrar, sin marcar, sin empezar aún a ser útil en este mapa abierto donde no importa si es de día o de noche y la única referencia que tengo es este punto donde estoy parada sin hacer sombra
jueves, 14 de agosto de 2014
El dueño del tiempo
Esa pregunta que te hiciste y me hiciste.
Esa y las otras veintemil que rondan tu cabeza y no te dejan mirar en este momento la cicatriz que tengo sobre mi boca, ni ninguno de los otros detalles por los que jamás me preguntaste mientras yo sigo acá adelante tuyo, desvelada haciéndome también alguna de esas mismas preguntas y otras más que vos no te hacés...
Mientras transcurre a su propio modo y de la forma que quiere cada vez ese tiempo que nadie nos regala, que no sabemos de dónde viene ni desde cuando existe...
Yo elijo transcurrirlo con vos, en silencio, mientras pienso a mi vez qué estarás pensando aunque sé q no es en mí ni en los dos lunares que tengo al lado de mi ojo izquierdo
Te pienso a veces como si existieras en este otro tiempo mío... pero soy yo la que existe sólo a veces en ese tiempo del que sos dueño
Esa y las otras veintemil que rondan tu cabeza y no te dejan mirar en este momento la cicatriz que tengo sobre mi boca, ni ninguno de los otros detalles por los que jamás me preguntaste mientras yo sigo acá adelante tuyo, desvelada haciéndome también alguna de esas mismas preguntas y otras más que vos no te hacés...
Mientras transcurre a su propio modo y de la forma que quiere cada vez ese tiempo que nadie nos regala, que no sabemos de dónde viene ni desde cuando existe...
Yo elijo transcurrirlo con vos, en silencio, mientras pienso a mi vez qué estarás pensando aunque sé q no es en mí ni en los dos lunares que tengo al lado de mi ojo izquierdo
Te pienso a veces como si existieras en este otro tiempo mío... pero soy yo la que existe sólo a veces en ese tiempo del que sos dueño
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